FOTOGRAFÍA DE PARTO
Descubriendo nuevos vínculos
Un nacimiento empieza mucho antes de llegar al hospital.
Antes de acompañaros con mi cámara en uno de los momentos más íntimos de vuestra vida, necesito conoceros. Escuchar vuestra historia, saber cómo imagináis ese día y construir la confianza necesaria para que, cuando llegue el momento, podáis vivir la experiencia olvidando que estoy allí.


ANTES DEL NACIMIENTO
La confianza también se construye antes
Antes de que llegue el día, tendremos tiempo para conocernos y descubrir nuestros propios vínculos.
Hablaremos de vuestra historia, de cómo imagináis el nacimiento, de lo que os preocupa y de lo que esperáis de mi presencia. Revisaremos vuestro plan de parto y las particularidades del lugar donde tenéis previsto dar a luz.
También os contaré cómo trabajo, mi experiencia acompañando nacimientos y por qué considero tan importante saber cuándo fotografiar y cuándo bajar la cámara.
Mi prioridad es siempre vuestra seguridad y la de vuestro bebé. La fotografía nunca debe interferir en lo que está sucediendo.
No se trata de preparar una sesión de fotos. Se trata de que, cuando llegue el momento, podamos entendernos incluso sin necesidad de palabras.
DURANTE EL PARTO
Cada nacimiento tiene su propio ritmo
Nadie sabe cuándo será ni cuánto durará.
Por eso, durante las semanas que rodean vuestra fecha probable de parto estaremos en contacto, para que podáis avisarme cuando empiece a acercarse el momento.


Mi intención es llegar durante la dilatación, cuando las circunstancias lo permitan, e ir integrándome poco a poco en el entorno hasta que mi presencia pase desapercibida.
Os acompañaré respetando los tiempos de vuestro parto. Habrá momentos de intensidad, otros de espera y quizá algunos en los que lo mejor sea dejar espacio.
Trabajo con la luz disponible, sin utilizar flash de forma habitual y sin pediros que hagáis nada para la cámara. Me interesa fotografiar no solo lo que ocurre, sino también el ambiente en el que está sucediendo.
Porque no se trata de dirigir vuestra historia, sino de estar allí para contarla.
DESPUÉS DEL NACIMIENTO
Cuando por fin os encontráis
Ha llegado el momento.
Después de todo lo vivido, comienzan las primeras miradas, el contacto de vuestra piel, las manos que se buscan y esos pequeños gestos con los que empezáis a reconoceros.

Son instantes que merecen su propio tiempo.
Por eso, cuando las circunstancias lo permiten, me gusta dejaros espacio para vivir ese primer encuentro en la intimidad. Después, vuelvo a acercarme con mi cámara para recoger los detalles, las expresiones y las primeras veces que empiezan a formar parte de vuestra historia.
No todo sucede en el instante del nacimiento. A veces, lo que más recordaremos ocurre un poco después.
LA GUARDIA FOTOGRÁFICA
Estar disponible también forma parte de acompañaros
Un parto ocurre cuando tiene que ocurrir. No entiende de horarios, fines de semana ni planes.
Durante esas semanas organizo mi agenda y parte de mi vida alrededor de una llamada que no sabemos cuándo llegará.
Guardia ampliada
Desde la semana 37 hasta el nacimiento
Un margen mayor para acompañar la incertidumbre de la fecha de parto.
Guardia reducida
Una semana antes y después de la FPP
(fecha probable de parto)
Una alternativa para quienes prefieren concentrar la disponibilidad en un periodo más corto.
En nuestra conversación previa podremos valorar qué modalidad se adapta mejor a vuestra situación y aclarar qué ocurre si el nacimiento se adelanta o se retrasa respecto al periodo contratado.
Cada nacimiento es diferente. También lo es la manera de prepararnos para él.
REPORTAJE DE FOTOGRAFÍA DE PARTO
Desde 1.089 € IVA incluido
Precio de partida para el reportaje esencial con guardia reducida. Otras modalidades disponibles
ANTES DE DECIDIR
Preguntas frecuentes sobre fotografía de parto
Quizá algunas de estas preguntas también sean las vuestras.
¿Con cuánto tiempo de antelación debemos reservar nuestro reportaje de parto?
Lo ideal es que nos pongamos en contacto al menos dos o tres meses antes de vuestra fecha probable de parto, especialmente si el nacimiento está previsto entre mayo y agosto, cuando mi disponibilidad suele ser más limitada.
Fotografiar un nacimiento implica mucho más que estar disponible el día que vuestro bebé decida llegar. Necesito organizar mi agenda y reservar un periodo de guardia, pero también quiero que tengamos tiempo para conocernos y construir una relación de confianza.
Hablaremos de vuestra historia, de cómo imagináis ese día, de vuestro plan de parto y del hospital donde tenéis previsto dar a luz. También tendremos tiempo para resolver dudas y coordinar, cuando sea posible, mi presencia con el equipo sanitario.
No quiero ser una desconocida que aparece con una cámara en uno de los momentos más íntimos de vuestra vida.Quiero que, cuando llegue ese día, mi presencia ya os resulte familiar.
Si vuestra fecha probable de parto está cerca, escribidme igualmente. Comprobaremos mi disponibilidad y valoraremos si todavía podemos organizarlo.
¿En qué hospitales puedes fotografiar un parto?
La posibilidad de fotografiar un nacimiento depende de las normas de cada hospital y de las circunstancias en las que se desarrolle el parto.
Antes del nacimiento hablaremos del centro donde tenéis previsto dar a luz y comprobaremos las condiciones para que pueda acompañaros con mi cámara.
Es importante que previamente hayáis hablado de esta posibilidad con vuestro ginecólogo o ginecóloga.
Por mi parte, siempre procuro mantener una reunión con el equipo médico o con la dirección médica del hospital para presentar mis credenciales, mis seguros y mi hoja ética. Es también una oportunidad para explicar mi conocimiento del proceso del parto y sus protocolos generales, así como para escuchar las particularidades de cada centro.
Todo ello tiene un propósito: integrarme en el entorno sin interferir en el trabajo del equipo sanitario, respetando vuestros deseos y procurando que mi presencia pase desapercibida.
Porque, por encima de cualquier fotografía, están siempre el bienestar de la madre y del bebé.
¿Qué ocurre si el parto se adelanta o se retrasa?
Los bebés no siempre llegan en la fecha prevista, y por eso podemos elegir entre dos modalidades de guardia.
Con la guardia ampliada, estoy disponible desde la semana 37 de embarazo hasta que ocurre el nacimiento, aunque se retrase respecto a la fecha probable de parto.
La guardia reducida comprende desde una semana antes hasta una semana después de esa fecha.
Si elegís esta segunda modalidad, hablaremos previamente de qué ocurriría si el parto comenzase fuera del periodo contratado, para que conozcáis las condiciones antes de tomar una decisión.
¿Y si el parto se prolonga durante muchas horas?
Cada parto tiene su propio ritmo. Algunos avanzan rápidamente y otros necesitan muchas horas de espera, descanso y cambios de intensidad.
Mi intención es llegar durante la dilatación, siempre que las circunstancias lo permitan, y permanecer acompañándoos durante el proceso.
La experiencia me ha enseñado que, aunque durante algunas horas parezca que todo está en calma, el parto puede avanzar de repente. Por eso prefiero quedarme cerca, adaptándome a vuestros tiempos y respetando los momentos en los que necesitáis intimidad.
No se trata de estar fotografiando continuamente, sino de estar presente para reconocer los momentos que forman parte de vuestra historia.
¿Puedes fotografiar una cesárea?
Sí. También realizo reportajes de cesáreas programadas.
La posibilidad de fotografiar dentro del quirófano depende de los protocolos del hospital, de la autorización del equipo sanitario y de las circunstancias médicas.
Cuando no es posible acceder, podemos contar igualmente una parte muy importante de la historia: los momentos previos, el primer contacto piel con piel con el padre, el reencuentro de la madre con su bebé y esos primeros gestos con los que empezáis a reconoceros.
En una cesárea programada, el acompañamiento se organiza alrededor de la fecha y la hora previstas, por lo que las condiciones de disponibilidad son diferentes de las de un parto espontáneo.
Si durante un parto se hace necesaria una cesárea urgente, lo habitual es que no pueda acceder al quirófano. En ese caso, respetaré las indicaciones del equipo médico y, cuando las circunstancias lo permitan, continuaré documentando vuestra historia después del nacimiento.
¿Qué ocurre si no puedes llegar a tiempo?
Aunque nos preparemos con antelación, un nacimiento siempre tiene una parte imprevisible. Hay partos que avanzan mucho más rápido de lo esperado y circunstancias que escapan a nuestro control.
Por eso estaremos en contacto durante los días previos y os pediré que me aviséis en cuanto tengáis indicios de que el parto está comenzando, sin esperar necesariamente al momento de acudir al hospital.
Si vuestro bebé nace antes de que llegue, acudiré igualmente para fotografiar esos primeros momentos juntos: el encuentro, las primeras miradas y los pequeños detalles que también forman parte de vuestra historia.
Y si surge algún imprevisto que me impida acompañaros, aplicaremos las condiciones previstas en el contrato, que habremos revisado antes de confirmar la reserva.
¿Todas las fotografías son en blanco y negro?
No todas. Aunque el blanco y negro tiene un lugar muy especial en mi manera de fotografiar.
Desde 2013 he ido desarrollando una mirada sobre la maternidad en la que el blanco y negro me permite acercarme a las emociones de una forma más directa, sin las distracciones del color. Me ayuda a contar tanto la belleza como la parte más cruda e intensa de un nacimiento.
Pero hay momentos en los que el color también tiene mucho que decir. Una luz, un reflejo o la atmósfera de una habitación pueden formar parte de lo que estamos viviendo y merecen conservarse tal como los vimos.
Por eso, durante la edición voy decidiendo qué lenguaje funciona mejor para cada imagen y para la historia en su conjunto.
Después, al elegir las fotografías que formarán parte de vuestro reportaje, podremos valorar vuestras preferencias, siempre dentro de mi estilo y criterio fotográfico.
¿Utilizas flash o iluminación adicional durante el parto?
No. Mi manera de trabajar se basa en adaptarme a la luz disponible, respetando siempre las necesidades de la madre, las indicaciones del equipo sanitario y las condiciones del lugar donde se desarrolla el nacimiento.
Durante un parto puede haber momentos de luz muy tenue, habitaciones en penumbra o fuertes contrastes entre las zonas iluminadas y las que permanecen en sombra. Son condiciones que forman parte de lo que está sucediendo y que no siempre podemos ni debemos modificar.
Por eso no utilizo flash de forma habitual. Mi prioridad es no interferir en el proceso, evitar distracciones y respetar también la sensibilidad del bebé a la luz una vez que ha nacido.
La fotografía de parto es, ante todo, fotografía documental. No busco transformar el escenario para conseguir una imagen perfecta, sino utilizar mi experiencia y mi equipo para contar vuestra historia de la mejor manera posible, dentro de las circunstancias de cada momento.
¿Cuándo y cómo recibiremos las fotografías?
Después del nacimiento comienza otra parte importante de mi trabajo: revisar, seleccionar y editar las imágenes que contarán vuestra historia.
Pero sé que las ganas de revivir esos momentos son muchas. Por eso, entre las primeras 24 y 48 horas recibiréis un pequeño adelanto de fotografías, para empezar a recordar lo vivido y compartirlo con quienes queráis.
La galería privada de selección estará disponible entre 10 y 30 días después del nacimiento, dependiendo de mi carga de trabajo. En ella podréis recorrer las imágenes y, según la modalidad contratada, elegir las que formarán parte de vuestro reportaje.
Una vez realizada vuestra selección, continuaré con la edición definitiva. El plazo de entrega final será de hasta 40 días desde que me comuniquéis las fotografías elegidas.
Recibiréis las fotografías seleccionadas en formato digital, en alta resolución y sin marca de agua, para conservarlas, compartirlas o imprimirlas.
Y si os apetece darles otra forma, también podemos diseñar un álbum fotográfico que reúna vuestra historia, o crear un vídeo con las imágenes y los pequeños fragmentos en movimiento que haya podido recoger durante el nacimiento.
Son opciones adicionales que podremos valorar juntos, según cómo queráis conservar y volver a contar ese día.
¿Podemos mantener nuestras fotografías en privado?
Por supuesto. Vuestra intimidad y la de vuestro bebé están por encima de cualquier interés por mostrar mi trabajo.
Contratar un reportaje de parto no implica autorizar la publicación de vuestras fotografías. Las imágenes son parte de vuestra historia y sois vosotros quienes decidís si queréis compartirlas.
Si os apetece que alguna fotografía forme parte de mi web, redes sociales, exposiciones o proyectos fotográficos, para que vuestra historia pueda inspirar a otras familias, como otras historias os han inspirado a vosotros, lo hablaremos expresamente.
Seleccionaremos juntos las imágenes y acordaremos para qué podrán utilizarse, siempre mediante una autorización específica.
Y hay algo importante que conviene recordar: independientemente de que autoricéis o no su publicación, las fotografías mantienen sus derechos de autor, que me corresponden como fotógrafa. Por eso, si las compartís públicamente, deberá mencionarse mi autoría.
Podréis conservarlas, imprimirlas y compartirlas para fines personales y no comerciales. Cualquier utilización comercial o cesión de derechos a terceros deberá contar con mi autorización.
La historia es vuestra. Mi mirada es la que la cuenta.
HISTORIAS PARA SEGUIR MIRANDO
Cada nacimiento tiene una historia diferente
A lo largo de los años, algunas familias me han permitido compartir pequeños fragmentos de sus nacimientos.
Gracias a su generosidad, hoy podéis asomaros a otras experiencias, descubrir distintas maneras de vivir el parto y recorrer muchas más fotografías.
Quizá alguna de estas historias os ayude a imaginar la vuestra.
Una historia que comenzó en casa y tomó un camino diferente al previsto. Porque los planes pueden cambiar, pero cada nacimiento sigue teniendo mucho que contar.
Desde las primeras contracciones hasta los encuentros después del nacimiento. Una historia que muestra cómo la fotografía puede recoger pequeños detalles sin interrumpir lo que se está viviendo.
Una reflexión sobre el valor de estar presentes en nuestra propia historia, sin tener que preocuparnos por fotografiarla.
TODO EMPIEZA CON UNA CONVERSACIÓN
Me gustaría conocer vuestra historia
Si habéis llegado hasta aquí, quizá estéis imaginando cómo será ese día, qué recuerdos os gustaría conservar y cómo os sentiríais teniendo a alguien más en la habitación.
Lo entiendo. No es una decisión cualquiera.
Por eso, antes de hablar de fotografías, prefiero que nos conozcamos. Que me contéis vuestra historia, cómo estáis viviendo este embarazo, qué esperáis del nacimiento y qué os preocupa.
Sin prisas, sin compromisos. Solo una primera conversación para descubrir si os gustaría que os acompañara.


