Emociones, sexo y rock and roll

Evitamos hablar de sexo, lo aprendemos por canales oscuros y no lo tenemos asociado al autoconocimiento a pesar de ser una herramienta muy poderosa. Hoy hablamos con la matrona y sexóloga Sara Cañamero para derribar mitos y aprender a disfrutar…

Pues sí amigas y amigos, hablar de vínculos y emociones y no hablar de sexo es como querer hablar del universo sin mencionar a las estrellas.

Así que pongámonos nuestros coloretes porque hoy me he traído a una mujer que lleva una vida dedicada al cuerpo de la mujer y ahora su ayuda ha ido un poco más allá de preparación al parto, recuperación en el postparto y acompañamiento en la lactancia metiendose de lleno en algo muy presente, tabú y en el que de vez de cuando nos viene genial hablar (sea en pareja o de manera personal) sexo.

Sara Cañamero es matrona, responsable del centro Maternatal y sexóloga.

En el post de la semana pasada poníamos el punto en la comunicación como fórmula para seguir fortaleciendo el vínculo y hacer más fuerte al equipo. Y hoy, vamos a hablar de emociones pero dirigidas a una conexión más directa con nuestra pareja a través del sexo y con nosotros mismos.

Esa intimidad, lo creáis o no, se percibe estemos o no desnudos, porque (sin querer mitificarlo mucho) hay miradas y miradas y hay roces y roces y sobre todo hay besos y besos.

Pero esa intimidad, pasión y deseo que aparece a raudales en un principio es una llama que hay que cuidar para mantener viva y Sara….tu en eso nos puedes desmitificar creencias y ayudarnos a ponernos en el camino de una sexualidad más centrada en querernos a nosotras mismas y disfrutar de la pareja.

La sexualidad femenina es un muy compleja, y aún más en determinados momentos vitales por los que pasamos: maternidad, postparto, relaciones de pareja de larga duración, menopausia…

Un punto de inflexión en el que la sexualidad femenina, y por ende también en la pareja se ve afectada es el nacimiento de un bebé. 

El postparto está caracterizado por importantes cambios físicos, emocionales, hormonales, relacionales (o de rol) en el que la mujer y el nuevo núcleo familiar deben de darse un tiempo para una correcta adaptación.

La sexualidad es uno de los aspectos más vulnerables en los meses que siguen al nacimiento, pudiendo llegar a producir alteraciones en las relaciones de pareja a corto, medio y largo plazo.

En consulta nos encontramos frecuentemente que el área sexual en el postparto está afectada prácticamente en la totalidad de las mujeres, ya sea por alteraciones físicas (episiotomía, dolor en las relaciones, etc.) como psíquicas (bajo deseo sexual, cansancio, miedo a la penetración tras el parto…).  Además encontramos también alteradas las siguientes dimensiones en cuanto a la sexualidad se refiere y son: la satisfacción de la “nueva sexualidad” (que a veces es percibida como peor, en cuanto a intensidad del orgasmo, feeling con su pareja, etc.), la frecuencia de los encuentros sexuales (ya que a veces hay discordancia en la pareja sobre cuántas veces son las deseables de tener a la semana o al mes)….

Así que os voy a intentar resumir algunos aspectos generales de la sexualidad en el postparto

·        El sexo no se limita al coito, existe muchas maneras de demostrar cariño y de mantener encuentros sexuales con tu pareja: besos, caricias, masturbación, abrazos y un largo etcétera que seguro puedes llegar a ampliar si dejas volar la imaginación.

·        La penetración no debe reanudarse mínimo hasta pasada la cuarentena, o hasta que dejes de sangrar (hay mujeres que sangran algo más que las 6 semanas postparto).

·        Suele existir sequedad vaginal, especialmente si das pecho. Lo bueno es que podemos encontrar una buena solución en los lubricante (si usas preservativos o juguetes sexuales asegúrate que sean de base acuosa para no dañar el material).

·        El coito nunca debería doler. Es cierto que durante los primeros encuentros tras el parto muchas mujeres refieren sentir ligeras molestias (que no llegan a ser dolorosas). Pero si las molestias persisten varias semanas o los encuentros sexuales son dolorosos no dudeis en acudir a una matrona o fisiosexólogo para que explore el suelo pélvico y pueda ofrecerte un correcto diagnóstico y tratamiento.

·        El deseo sexual se ve afectado prácticamente en la totalidad de las mujeres, y esto es debido a factores hormonales, al cansancio, al cambio de prioridades las primeras semanas postparto, a la autoestima en el postparto – muchas mujeres refieren no reconocerse en el espejo después de haber dado a luz, sintiéndose incómodas o incluso disgustadas con su nueva anatomía. Tenéis que concederos VUESTRO tiempo, habla con tu pareja de lo que sientes (muchas veces a él le pasará lo mismo). Con el tiempo todo volverá a la normalidad, pero si sientes que es algo que afecta a la pareja o incluso a ti misma, contar con un sexólogo para que os oriente en los cambios de esta nueva etapa puede ser una buena opción.

·        El tipo de parto que hayamos tenido no marca la diferencia en cuanto a la vivencia de nuestra sexualidad. Independientemente de si has parido por cesárea o vía vaginal, las alteraciones que se producen en esta esfera suelen ser comunes. La bibliografía muestra que la coitalgia o dispareunia (dolor en la penetración) tiene la misma incidencia en partos vaginales y cesáreas; sin embargo parece ser que si durante el expulsivo se ha usado un instrumental o ha habido un gran desgarro sí que puede haber alguna disfunción mayor que afecte a la esfera sexual. La severidad del traumatismo perineal se ha relacionado directamente con la presencia de dispareunia (dolor relacionado con el coito) a los 3 y 6 meses.

La verdad es que hay quizás demasiada información que hemos perdido o directamente que no nos ha llegado. Ya solo la posibilidad de poder acudir a une experte en sexo podría parecernos marciano, y sin embargo en este tema la afirmación de “la información es poder” cobra mucho sentido.

En la actualidad nos encontramos que existe un elevado número de mujeres que no reciben ningún consejo sobre la sexualidad, y cuando lo hacen se centran en las restricciones y no reciben consejo sobre las alternativas al coito, sobre cómo vivir los cambios de las dimensiones que abarca la sexualidad de la mujer que es tremendamente compleja: cambios corporales, relacionales, de rol, de sensibilidad, etc.

Y por ir más allá, cuando vivas tu sexualidad de manera traumática, ya sea física, psicológica o de pareja, recuerda que puedes acudir a un especialista formado en ello (matronas sexólogas, psico sexólogas, fisiosexólogas). Por mucho que te digas que es normal, que con el tiempo pasará, es una esfera importante dentro de tu feminidad, y no debemos dejarla de lado.

Hablamos de parejas pero NUNCA debemos olvidarnos de nosotros mismos. De hecho creo que quizás tendríamos que haber empezado por ahí. Y es que muchas veces tenemos convivimos con un gran desconocido: nuestro propio cuerpo 

Efectivamente ese es el primer paso para abordar una sexualidad sana, para mantener una buena relación con el otro, debes tener una buena relación contigo misma.

Fíjate qué curioso, o puede que no. Hace unos meses hice un estudio sobre la sexualidad en el postparto y parte de los resultados me sorprendieron… en concreto cuando una de las causas en las que el deseo sexual estaba comprometido, es decir aquellas mujeres que referían tener un deseo sexual hipoactivo (bajo deseo), eran aquellas que tenían una baja autoestima o una autopercepción baja. Vamos aquellas que no estaban a gusto en su nuevo cuerpo de madres eran las que tenían menos actividad sexual (no habían mantenido relaciones de pareja en las últimas 4 semanas) o tenían un bajo deseo.

Qué difícil es esto de aceptar nuestro cuerpo en el momento que lo vivimos y comenzar a desechar esas imágenes de nuestro cuerpo pasado. Mis sesiones van acompañadas de conversaciones previas, conversaciones en las que intento conoceros mejor para poder capturar algo más allá de lo que vemos a primera vista. En esas conversaciones hay dos preguntas fundamentales ¿Qué no te gusta de ti? Y ¿Qué te gusta de ti? La primera es fácil…..incluso demasiado extensa para mi 😉 pero la segunda….la segunda es una piedra en el camino, una lista de la compra que pasa por la caja de 5 cosas o menos. 

Mujer tras la máscara ©Eva Gascon
Photo ©Eva Gascon

¿Por qué esa falta de exploración personal? ¿por qué tenemos ese miedo a nuestro propio cuerpo?

Justo  el otro día en consulta estaba con una mujer, que me dijo algo que es el quid de la cuestión: “estoy trabajando para mejorar esta parte que no me gusta, pero también estoy haciendo un trabajo de aceptación de este nuevo cuerpo”. Y es genial, muestra un nivel de madurez personal alto. 

Evidentemente el cuerpo cambia, y nos debemos cuidar, tenemos que preocuparnos de vernos y sentirnos bien en nuestro cuerpo, pero eso pasa por un trabajo de aceptación de la nueva realidad y por supuesto de ejercicio físico, para mantenernos en forma.

Por otro lado, puede que te parezca extraño, pero un porcentaje no desdeñable de mujeres relativamente jóvenes, así de nuestra edad 🙂 . Que nos sentimos liberadas no nos hemos mirado con el espejo nuestros genitales, no nos hemos masturbado nunca o casi nunca, no hemos tenido una relación de intimidad con nosotras mismas. Y eso sí que es un problema, porque si no nos conocemos, si no nos miramos con amor, con curiosidad, con ganas, si no exploramos primero nuestra propia sexualidad, entonces difícilmente podremos saber qué es lo que nos gusta, donde nos gusta, cómo nos gusta…

Sin duda hay que empezarse a mirar bonito y también aceptar que otros nos miren de esa manera. Aceptar cumplidos, potenciar lo que nos guste y trabajar en la medida de lo posible en lo que no. 

Vivir agusto en nuestra propia piel es algo sumamente liberador y os aseguro que es algo que se proyecta a las personas que tenéis enfrente. 

Pero…sin desviarnos mucho del tema, no me preguntéis porqué pero en el momento que me he puesto a buscar sesiones de pareja siempre van asociadas a una pre-boda ¿antes de la boda no sentimos la necesidad de salir los dos en la foto?. Supongo que en general muchos tendréis esas fotos de los viajes juntos, algún selfie o fotos posadas para algún extraño que pasaba. Pero y si hubiera alguien que os capturara teniendo esos momentos de complicidad cuando caminabais por la ciudad, os tomabais el aperitivo en el bar de siempre o hacíais un picnic improvisado en ese rincón especial del parque. Pero…hablando de intimidad. Porqué no unas fotos donde realmente se vea esa intimidad que disfrutábais entre sábanas, en la ducha, en la cocina o en el salón. Y es que un abrazo, un beso, una caricia….. Pueden ser fórmulas de erotismo maravillosas que producen ese erizado en la piel que nos deja saber que los sentimientos están a flor de piel.

Pareja besándose en la calle.
Photo by Toa Heftiba 

Porque Sara…parece que la intimidad tiene que quedar recogida en la habitación ¿no?

Pues sí, es otro de los mitos, como que el sexo sin coito no es sexo. La sexualidad es mucho más que coito, son caricias, miradas complices, piropos. La sexualidad es cómo nos movemos, cómo nos hablamos, cómo nos tocamos. 

Así que la sexualidad no debemos confinarla al dormitorio, a la cama de nuestra habitación. Debe estar en los mensajes que nos escribimos con nuestra pareja, en cómo nos despedimos por la mañana, en la cocina, en el salón….

Mujer disfrutando en la ducha ©Eva Gascon
Photo by ©Eva Gascon

Y al hilo de esto me surge esta otra pregunta ¿Cómo comunicar a otro lo que nos gusta si nunca lo hemos experimentado? 

Para que algo nos guste o no debemos haberlo experimentado antes, otra cosa bien diferente son las fantasías sexuales. Y éstas no sólo son sanas, sino necesarias para mantener la chispa. Las fantasías podemos o no cumplirlas, y podemos o no compartirlas con nuestra pareja. Eso depende de nosotras.

Bueno Sara este es un tema con mucha chicha y espero que podamos ampliar este tema en nuestra entrevista y ojalá en futuros post. Pero para cerrar y dejar un buen sabor de boca.

¿nos dejas un ejercicio personal y otro de pareja para poder empezar sin vergüenza en este camino de la sexualidad, sin importar la edad con el que nos pille?

Un ejercicio personal que me gusta proponer para las mujeres que vienen a verme es el del espejo. 

Es algo muy básico, consiste en mirarse desnuda al espejo y sólo fijarnos en los que nos gusta de nosotras, y decirnos cosas bonitas, hablarnos a nosotras mismas con cariño. Deberemos buscar un momento de intimidad, en el que nada ni nadie nos moleste por 10 minutos. Y después repertirlo cada mañana, debemos gustarnos para gustar.

En cuanto a la nuestra pareja por supuesto va a depender del momento en la relación en el que nos encontremos, sin embargo hay un ejercicio muy bueno en el que se tarbaja las zonas erógenas del cuerpo, se despierta la sensibilidad de todo el cuerpo, ademas de la comunicación. Se trata de un masaje sensorial.

  • Buscaríamos un rato para estar juntos, sin ser molestados, sin estrés.
  •  Uno sería el que masajea y el otro el que se deja hacer. 
  • No valen genitales, ni coito durante el ejercicio.
  • Podemos usar las manos, la boca, nuestro cuerpo, plumas, aceites de diferentes tipos, cremas (imaginación al poder)
  • Masajear, acariciar, tocar, con diferentes ritmos presiones.
  • El que masajea debe estar pendiente de las reacciones del otro:si la piel se eriza, cambios en la respiración, jadeos…
  • El que se deja masajear sólo debe estar pendiente de sus sensaciones, de lo que le gusta, de cómo le gusta…
  • 10 minutos boca abajo, y 10 minutos boca arriba.
  • Cambiamos roles

Y al final del ejercicio podemos compartir lo que nos ha gustado más…

Pareja disfrutando del sexo en la cama
Photo by Dainis Graveris Edit by: Eva Gascón

Aquí os dejo el vídeo que grabamos en Instagram

Un comentario

  1. […] a través de él has sentido grandes alegrías y has canalizado pérdidas inmensas, has sentido placer y dolor e incluso puede ser que hayas creado […]

Los comentarios están cerrados.