Duelo

Duelo, una palabra que tiene una connotación triste porque va unido al concepto de pérdida. Y, aunque es fundamentalmente así, para mi también tiene asociada una idea de proceso, camino por el que hay que transitar hasta poder aceptar y…

Acompañando en las emociones, sanando con la fotografía

Duelo, una palabra que tiene una connotación triste porque va unido al concepto de pérdida. Y, aunque es fundamentalmente así, para mi también tiene asociada una idea de proceso, camino por el que hay que transitar hasta poder aceptar y convivir con esa pérdida.

No es fácil hacerlo en soledad, igual que criar necesita de una tribu, llorar la pérdida y albergarla en nuestro corazón requiere de ayuda.

La primera y fundamental comienza en el hospital. Deberíamos hablar del duelo respetado e informado, uno en el que se nos ayude a tomar decisiones vitales que son difíciles de tomar en ese momento.

Hablando del duelo perinatal, necesitamos como primer paso estar preparados para esa pérdida antes de que comiencen a desencadenarse toda la cascada de protocolos. Un reposo respetado, piel con piel y poder ver a nuestro bebé. Y algo que puede parecer banal al principio, pero que tiene efectos terapéuticos probados: guardar recuerdos de nuestro bebé en forma de fotografías, huellas, mechón….

Poder tener a un profesional que nos acompañe y valide todos los sentimientos por los que transitamos puede ser una pieza clave para la familia.

Y yo os quiero presentar a Pilar Sanz, psicóloga especializada en duelo y familias que lleva años ayudando a aquellas que han sufrido una pérdida o están pasando por momentos difíciles y necesitan de herramientas para poder recuperar un equilibrio. La podéis encontrar en Symbol Psicología (web e Instagram)

Pilar nos va a dejar algunas reflexiones sobre la realidad del duelo y los primeros pasos de este proceso.

Quiero comenzar recapitulando tres claves que ya ha apuntado Eva:

El duelo requiere tiempo. Es un proceso.

– El duelo precisa del acompañamiento de la “tribu”, la red social y la comunidad

El duelo, duele

A estos tres aspectos, yo le añadiría otro. El duelo, la enfermedad y la muerte son un tabú en nuestra sociedad.

En nuestra mente la primera pérdida que aparece puede ser la de un padre/madre o un abuelo/a pero hay pérdidas que pueden ocurrir antes siquiera de haber conocido este mundo ¿Qué ocurre con el Duelo Perinatal? 

Si el duelo es un tabú…el duelo perinatal es un TABÚ con mayúsculas.

En el duelo perinatal la tribu y la comunidad se diluyen. No hay ritos de despedida oficial y el vínculo con el ser querido es invisible para la sociedad.

Para poder acompañar y facilitar Duelos Respetados primero tenemos que nombrarlos y darles un lugar real. Lo que no se nombra, parece que no existe. Y esto es parte del dolor del duelo perinatal…parece que nunca haya existido el bebé. Y aún encima, parece que la sociedad no le llegue a otorgar el título oficial de HIJO o HIJA.

Por lo tanto, mi primera indicación es ACEPTAR SU REALIDAD. El DUELO PERINATAL TAMBIÉN EXISTE. También duele, también precisa un proceso y…tiempo.

Una de las herramientas para validar de alguna manera esa existencia son las fotografías. No es una decisión fácil el querer sacar fotografías en el momento en el que puedes sujetar a tu hije entre tus manos y las de tu pareja, pero en ese momento de despedida, cada vez más, los hospitales son conscientes de que tanto un personal entrenado en la sensibilidad del momento, como un fotógrafo que comprenda lo que presencia como testigo, pueden recoger de una manera respetuosa ese momento y dejarlo suspendido para que los padres puedan volver a él cuando lo necesiten.

Hay otras fórmulas; cajas del recuerdo, con detalles que se guardaron, detalles de lo que fueron y palabras que solo quedaron escritas o susurradas al viento.

No hay una fórmula única ni más válida, pero sin duda conocerlas puede abriros posibilidades llegado el momento para poder optar a la que creáis es mejor para vosotros.

Porque es cierto Pilar, que la vivencia del duelo no es igual para todos, ¿De qué depende?

Cada duelo es único, personal e intransferible. Esto es así porque el duelo depende de:

  • Vínculo con el fallecido
  • Circunstancias de la muerte
  • Estrategias de afrontamiento

¿Cómo afecta esto en el caso de un duelo perinatal?

El vínculo con el bebé se remonta a antes de la concepción. Desde el momento en que fantaseas con ser mamá, ya estás en los albores del vínculo con tu futuro hijo.

El vínculo con el bebé se remonta al pasado lejano,a las fantasías infantiles sobre la maternidad y al deseo de ser mamá. A su vez el vínculo con los hijos se proyecta hacia el futuro y está siempre cargado de ilusiones, fantasías y especulaciones de cómo será nuestra relación y cómo será él/ella, cómo será su aspecto, cómo será su personalidad, cómo serán sus talentos y sus vulnerabilidades…

Como vemos, el duelo perinatal está cargado de aspectos INVISIBLES pero MUY REALES. 

Es el vínculo más íntimo e interno que existe y para la tribu es difícil ser consciente del impacto del vínculo con estos hijos que nos dejan antes de haber construido juntos un baúl de los recuerdos.

En el duelo perinatal duele el futuro y no hay recuerdos para anclar en tierra que el vínculo con tu bebé ES REAL. Esto es vital, porque frente a la irreversibilidad de la muerte física, trascendemos el dolor del duelo abrazando el vínculo, los recuerdos y el amor. 

Por este motivo, iniciativas como las que planteas, Eva, son tan necesarias. 

Tu trabajo ayuda a anclar en lo tangible y en lo real ese vínculo invisible para la sociedad. Además, ayuda a poner luz al tabú del duelo y dar visibilidad a la realidad de la vida desde la acogida y el mimo.

Pilar tú, como profesional, ¿Cómo propones dar los primeros pasos en las fases del proceso de duelo?

El todo proceso de duelo hay un primer momento en que no puedo creer lo ocurrido. Hay una sensación de irrealidad que se va masticando poco a poco.

Poder trascender este primer momento sienta las bases de la alquimia de nuestro dolor durante el proceso.

Esta sensación de irrealidad se hace extrema en los duelos perinatales.

Los ritos de duelo, las ceremonias en comunidad y el papel de la tribu durante el tanatorio y el entierro ayudan a ir aceptando la realidad de la pérdida.

En los duelos perinatales, cuando ocurren antes de que el embarazo haya llegado a término, la mamá y el papá se quedan sin esta prueba de realidad y sin este abrazo de la comunidad.

Existe el tabú del duelo y también el del psicólogo. En el duelo se tiende a dos extremos. Un extremo es no hacer nada porque «nadie va a poder devolverte a tu ser querido», dejar que pase el tiempo y amortiguar el dolor con distracciones (a veces abuso de sustancias, otras adicción al trabajo…)y el otro extremo es patologizar y medicalizar el duelo sin asesorar ni acompañarlo.

En duelo tenemos que distinguir distintas intervenciones:

– Consulta de Asesoramiento y Psicoeducación

– Primeros Auxilios Psicológicos

– Acompañamiento al Duelo

– Terapia de Duelo

–  Grupos de Ayuda Mutua

Es importante acudir a un profesional que pueda identificar la necesidad real del doliente. No todos precisan todos esos servicios y cada servicio responde a unas necesidades. 

Yo recomiendo siempre la consulta de asesoramiento y psicoeducación. Muchas veces se hace por teléfono y on line. Ayuda a orientar del recorrido que comienza.

En las muertes súbitas con menores implicados (infartos, accidentes, suicidios, ictus…) recomiendo siempre los Primeros Auxilios Psicológicos.

No hay que medicalizar el duelo, pero hay que conocerlo para saber identificar lo que nos está ocurriendo en este proceso.

La Consulta de Asesoramiento y los Primeros Auxilios abonan el terreno y son la primera cura de la herida, determinan el proceso de cicatrización, que sí o sí, tendrá que darse para cerrar la herida.

El Acompañamiento y la Terapia dependerá del duelo que se está viviendo. A veces el acompañamiento lo hace el entorno familiar, otras no es posible, porque ellos también están en duelo y se precisa de alguien externo. La Terapia es necesaria si el duelo se complica, se enquista, momifica o encapsula.

Los grupos de ayuda mutua, en mi experiencia, son estupendos cuando se organizan por pérdidas. Grupos de viudas, grupos de madres…

Mi mejor y mayor experiencia es con grupos de madres que han vivido la muerte de un hijo. Es un lugar donde todas las mamás se comprenden y se identifican, se respetan. Un lugar donde llorar y también reir. No hay juicio. Verte en el espejo de la mirada de otra mujer no te devuelve a tu hijo, pero serena tu alma.

Celebración del día del Duelo. Parque Juan Carlos I

La fotografía de duelo puede aportar beneficios como son:

  • Humaniza el tabú de la muerte
  • Proporciona un anclaje real del Vínculo
  • Facilita aceptar la realidad de la pérdida
  • Reconoce y da su lugar al hijo muerto dentro del sistema.

El tiempo dicen que cura todas las heridas, y sin embargo esta no es una de las que sane sola, y por ello más que nunca rodearse de una tribu que comprenda tu pérdida, tu dolor se hace fundamental.

Grupos de apoyo – Buscando nuestra tribu

Es por ello que en distintas comunidades van surgiendo grupos de apoyo que arropan y acompañan a los que lo necesitan.

Tenéis más información en:

www.umamanita.es/grupos-de-apoyo

O en Madrid tenéis a Cheli Blasco y el grupo de Círculo de Familias en Duelo

 Y por supuesto podéis contar con Pilar Sanz para ayudaros en este camino de las emociones y conmigo para acompañaros de una manera más invisible con la intención de anclar todos esos vínculos que llegasteis a formar mientras os conocíais.

Un comentario

  1. Es necesario visibilizar. Una vez más enhorabuena Eva por toda tu implicación en tantos proyectos, y por hacérnoslo llegar de una forma tan bonita para que abramos nuestra mente y nuestro alma!

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