¿Qué me pongo para una sesión de fotos? ¿Cuál es mi estilo?

Preguntas que si bien no puedo decir que me hagan en cada sesión, si planean en la mente de todos los que se acercan a un acontecimiento así. Bien sea una sesión familiar donde hay que combinar a varios miembros, bien una sesión de pareja o una individual.

Es normal tener dudas, al final te están diciendo que son recuerdos para siempre, con las que recordarás tú y servirán de memoria a tus hijos ¿cómo voy a ponerme cualquier cosa?

En realidad si ya has trabajado conmigo sabrás que mi respuesta favorita es “la ropa con la que te encuentres cómoda, la que te haga sentir bien y represente mejor tu día a día” pero esa es la respuesta “fácil” y sé que queréis más.

Por eso no dudé en llamar a una persona que para mi va más allá del concepto de personal shopper o asistente de imagen. Ana Paniagua quiere facilitarte el que tú te encuentres cómoda con tu propio armario, que encuentres unos básicos o prendas atemporales que den vida a la ropa que tú ya tienes.

Es una mujer que, aunque su trayectoria va en línea a ayudar a las mujeres a encontrar su estilo, sus formas no se centran solo en la ropa y van un paso más allá que resuena en el mismo tono que mis sesiones…hacerte sentir agusto en tu propia piel.

Así que entenderéis porqué quería traerla a estos post a dos manos y charlas entre amigas, porque si en alguien confío que no os va a enmascarar sino sacar vuestro potencial, es ella.

Y sin más dilación tengo que preguntarla ¿Qué entiendes tú por estilo?

Me gusta mucho responder a esta pregunta porque, en realidad, estilo somos (y tenemos) todas, por el mero hecho de ser únicos, genuinos e irrepetibles. Cada una, y hablo en femenino porque trabajo con mujeres, tenemos una manera de ser, de vivir, de hacer, de sentir, etc. Y sí, también de vestir. 

El problema es que nos han despojado de nuestro derecho a tener un estilo propio y nos pasamos la vida intentando encajar en lo que se supone que es EL ESTILO, así en mayúsculas, es decir, mirando para fuera, buscando algo que es muy lícito como la aprobación y la pertenencia social.

Pero si en vez de eso profundizáramos en el nuestro propio, en alinear quiénes somos, cómo vivimos y qué queremos contar de nosotras mismas con nuestra forma de vestir. Ese es verdaderamente EL ESTILO en mayúsculas para mí. 

Y de igual forma que Virginia Woolf reclamaba que toda mujer debería tener una habitación propia, yo reivindico que toda mujer tiene derecho a un estilo propio. Tan único, genuino e irrepetible como la mujer que ya es. 

Y después de esto…..¿cerramos?, si es que no podéis decirme que no os traigo a mujeres inspiradoras. Pero bueno sigamos que aquí también hemos venido a hablar de sesiones de fotografía.

En las sesiones es cierto que hay fotógrafos que tienen todo medido y casi te eligen la ropa por tí. Otros preferimos dejaros a vuestra manera aunque por lo general somos más fans de los tonos tirando a neutros y que las familias vistan en complementarios, de manera que la ropa no sea la protagonista y sí lo seais vosotros y vuestras conexiones.

Pero vayamos por partes

los tonos neutros, ¿son para todos? 

Bueno, es que el universo de tonos neutros no se reduce al “blanco, negro o gris”, como solemos pensar. Hay más colores que podríamos considerar “neutros” como el azul marino, el azul azafata, el kaki, el marrón camel, el marrón chocolate, el beige, el bronce, y, dentro de ellos, hay que concederle una importancia especial a los “tonos”: porque no es lo mismo un gris claro, que un gris oscuro, ni un gris cálido que uno plomo, o un gris carbón, un gris antracita o un gris piedra.

©EvaGascon

Con esto, no quiero complicar las cosas, sino hacerlas mucho más sencillas. Como estilista, soy de la escuela cero categórica.

Para mí, no hay ningún color que no te puedas poner, porque lo más importante es que te guste y que te haga sentir bien, pero conocer la paleta de colores que te ayuda a potenciar tu belleza natural es una herramienta muy poderosa

De hecho, cuando la descubres, sueles verte tan bien -y también suelen verte tan bien- que, en la mayoría de las ocasiones y sobre todo en esas en las que te la juegas (como una sesión de fotos), decides “vestirte en tus colores” y dedicas tus esfuerzos a jugar con ellos. 

Y es que cada una de nosotras tenemos una paleta de colores con los que nos vemos especialmente favorecidas. Dependiendo del tono (y sobre todo del subtono) de tu piel, del color (natural) de tu pelo y del de tus ojos, a unas personas nos sientan mejor los colores cálidos y a otras los colores fríos, a unas los colores intensos y a otras los apastelados. 

Cuando llevas un color que te queda bien, coloquialmente y para entendernos diríamos que estás con “el guapo subido” porque el color hace que la que brilles seas tú. De hecho, es así, porque la sensación es que tu piel, tus ojos, tu pelo y hasta tus dientes tienen más luz. Fíjate si es importante la elección de los colores que llevamos cerca de la cara y, sin embargo, qué información tan desconocida para tantas mujeres, ¿verdad?

Por ejemplo, una persona con armonía fría e intensa se verá “amarilla”, “apagada”, “enferma” con una camisa beige, y absolutamente genial con otra blanco “muy blanco” -el de la típica camisa blanca.

Por eso es tan buena inversión hacerte un estudio de color. Y hacerlo de manera presencial porque, el subtono de tu piel, no se descifra a través de una pantalla, por mucho que nos lo quieran hacer creer. Además, la experiencia es un antes y un después en el camino hacia ese estilo propio del que hablábamos antes, porque no llega una profesional y te dice “este color sí, este no”, sino que lo vives en primera persona. 

Yo intento huir de los estampados, pero no termino de tener claro ¿Cómo puedes combinar a una familia sin caer en el típico vaquero+camisa blanca y que cada uno pueda mantener su propia personalidad?

Bueno, en realidad no hay que “huir” de nada porque hay familias cuya personalidad se vería muy fielmente reflejada en un estampado concreto. De hecho, más adelante te cuento algunos consejos para no estamparnos con los estampados. (si quieres lo vemos, pero lo tengo en este post)

Pero sí es cierto que si queremos ser lo más auténticas y originales posible, no tiene mucho sentido que nos vistamos con el típico vaquero + camisa blanca. Ahora, que tú misma lo has introducido muy bien con ese “típico”.

Ahora tenemos miles de modelos diferentes -en cortes, colores, tejidos, texturas, etc- de estos clásicos de fondo de armario que, en realidad, no representan tanto ni tan bien como creemos nuestros básicos imprescindibles. Al final cada mujer es diferente, en su estilo y en su estilo de vida, y el mejor fondo de armario es el que habla de una misma. Pero eso nos daría para otra conversación. 

Te doy tres alternativas para crear looks familiares que combinen entre sí. 

  1. Crear looks en tres colores. Los looks en tres colores, no más, son muy equilibrados y sus infinitas posibilidades introducen muchos más matices y riqueza que los looks bicolores. Puedes combinar tres neutros, mezclar colores neutros con otros tonos de baja intensidad (como los tonos apastelados) o combinar un neutro, un pastel y un tercer tono más intenso. Si juegas con los tres colores que elijas en los looks de toda la familia, pero en prendas diferentes, el resultado quedará mucho más natural y menos forzado que si todos los miembros de la familia llevan los mismos colores en las mismas prendas.
  1. Buscar un color común para toda la familia. Por ejemplo; elegimos que ese color sea el color mostaza, porque es “uno de los colores de mamá”. Mamá puede llevarlo en un vestido, papá en los pantalones, y los peques, también en pequeñas dosis en su ropa -una camiseta blanca con detalles en mostaza, por ejemplo- incluidos también los complementos (zapatos, coleteros, diademas, etc). Así hay una coherencia visual que hace que todos sean protagonistas. 
  1. Vestirse todos de un mismo color, pero utilizando muchos tonos. Lo mejor de los looks monocolor es que crean mucha armonía. Además, ópticamente la silueta se alarga y se estiliza al vestir de un único color. Para que no resulte excesivamente aburrido ir toda la familia vestida de un único color, puedes elegir uno pero jugar con los tonos más saturados, más rebajados, más intensos. En este sentido, colores como el azul, el gris o la gama de los tierra (beige, camel, arena, marrón, etc) son los más fáciles para jugar.  

En cualquiera de estos casos, ten en cuenta que los colores hablan por sí mismos y transmiten sensaciones y efectos diferentes.  

He de reconocer que cuando hablo, generalmente lo hago con una mujer (y en su mayoría madres). Ellas tienen claro meridiano cómo vestirían a los niños e incluso a su pareja pero…al llegar a nosotras nos atascamos

¿Cómo te enfrentas tú en tu trabajo a esa creencia limitante que parecemos tener todas para no terminarnos de ver nunca en un conjunto?

Bueno, normalmente ocurren varias cosas a la vez. Las más frecuentes serían estas tres:

No nos atrevemos a vernos a nosotras mismas como mujeres con estilo, lo que nos lleva a pensar que tenemos que buscar las claves de nuestro estilo fuera en lugar de buscarlas dentro

Tenemos una mala relación con el espejo y con nuestra imagen, que nos lleva a fijarnos más en lo negativo de nuestros cuerpos y en priorizar en tapar o disimular lo que nos sobra o lo que nos falta en lugar de enfocarnos en potenciar qué sí nos gusta y qué es lo más positivo de nuestro físico que queremos resaltar

No nos conocemos lo suficiente, no sabemos cómo vestir el cuerpo que tenemos y nos vestimos según el cuerpo de otras -por eso, en la mayoría de los casos nos sentimos disfrazadas en un estilo que no es nuestro o elegimos vestirnos con prendas que nos gusta para otras, pero con la que no acabamos de vernos nosotras -normalmente porque nuestra fisionomía es totalmente diferente. 

Para descubrir nuestro propio estilo lo primero que deberíamos hacer es descubrirnos a nosotras mismas y eso pasa por ponernos a nosotras las primeras, reflexionar acerca de qué nos gusta, qué nos hace vernos y sentirnos bien y qué nos funciona en nuestro día a día. 

Bueno estamos en sintonía porque al menos en el tema del espejo yo mando hasta ejercicios para hacer antes de las sesiones y el mirarse y piropearse…está entre ellas 😉

En mis sesiones ya sabéis que el juego está muy presente, carreras, tirarnos por el suelo, saltar… y por eso siempre os suelo pedir comodidad. Yo no la veo reñida con el estilo ¿Tú cómo lo ves Ana?

¿Cómo dar ese punto de estilo a algo etiquetado como cómodo?

Pues creo que la comodidad es una condición para que el estilo exista. Cuando nos sentimos cómodas, también nos sentimos seguras y confiadas. Y esa actitud se nota, se transmite y hasta se contagia. 

Sin embargo, cómodo no tiene por qué significar básico, aburrido o simple. Afortunadamente, ahora tenemos una gran variedad de prendas cómodas pero con los detalles suficientes como para que nos permitan contarnos a través de lo que llevamos puesto. 

Intentamos aprovechar para que en la sesión haya varios cambios de ropa que nos permitan tener la sensación de tener varias sesiones en una. Sin embargo estos cambios pueden suponer una rotura en el ritmo de la sesión y perjudicar el flow. A veces no necesitar un cambio completo para sentir que has cambiado de modelo.

¿Cómo manejas tú el poder de los complementos y el combinar ropa que pueda dar un giro total a ese look y hacerlo parece completamente nuevo?

Bueno, es que los complementos son los que rematan los looks. De hecho, tienen esa capacidad también de transformarlos. Solo cambiándote los zapatos, por ejemplo, tienes dos looks completamente diferentes. Pero, además, también tenemos otros recursos como el peinado o el maquillaje. Y otros complementos más secundarios pero también de alto impacto como las gafas o la bisutería (pendientes, collares, etc). En este sentido, como son cambios más sutiles sí que exigen que sean complementos “contundentes”, con mucha presencia. 

Cuando creemos que una sesión de familia es algo complicado por la combinación y encaje entre varias personas, llegan las sesiones de marca personal y el tema de qué ponerse para esa sesión no es pregunta que haya que tomar a la ligera.

En este tipo de sesiones elegimos el ambiente de fondo que va a haber, los colores que puedan aparecer, los fondos que vamos a poner (blanco, negro, gris…texturizado..)

Si pensamos tanto en todo lo que le rodea ¿Cómo no darle una vuelta a lo que nos vamos a poner? Esta ropa es la que van a ver tus clientes y potenciales clientes, es la que va a dar una primera impresión de ti. Es la ropa que tendrá que encajar con el lenguaje de tu página, con tus colores corporativos, con tu persona.

Ciertamente aquí la decisión no se toma tanto a la ligera. En tu servicio a emprendedores

¿En qué te centras más a la hora de guiarles hacia un conjunto de éxito?

Fundamentalmente en que todo sea coherente, porque sin coherencia, no hay confianza, sin confianza, no hay clientes y sin clientes no hay negocio. Es un recorrido paso a paso en varias sesiones mano a mano donde trabajamos absolutamente para alinear el estilo y la imagen personal a la marca. Para conseguir transmitir a nivel profesional todos los matices de la personalidad y los valores de la marca en los diferentes escenarios en lo que una emprendedora, una empresaria o una mujer profesional que lo necesite vaya a estar presente: desde las fotos de la web, a qué ponerse para asistir a un evento o impartir una ponencia presencial, a cómo vestir para crear contenido audiovisual, sesiones online, visitas a clientes, etc.

Fotografías realizadas por ©Eva Gascon para la marca MadresyListas.
Asesoramiento de estilo por Ana Paniagua

Creo que el valor diferencial de este servicio es que el estilo deje de ser un problema para esta mujer y que pueda dedicar toda su energía, su tiempo y su esfuerzo a sus verdaderas fortalezas. Por eso, creamos un armario cápsula virtual lleno de propuestas reales -porque se hacen con las prendas de la clienta- totalmente personalizadas, para que sepa siempre qué ponerse en sus situaciones profesionales más cotidianas. 

El servicio Tu Estilo Pro es este

La suerte de haber podido trabajar juntas tanto delante de la cámara como codo con codo me ha demostrado una y otra vez que conocerse o encontrar la persona que te pueda dar ese empujón para verte bien sin cambiar tu esencia es fundamental.

Mil gracias por todos tus consejos y tiempo

Aquí os dejo la charla que tuve con Ana en la que os dejamos nuestra humilde opinión sobre como cambiar la mirada hacia nosotras mismas, trucos y juegos para encontrar nuestro estilo

Tenéis todas las entrevistas y más vídeos en mi Canal de Youtube

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