Café de viernes: Mujeres, trabajo, maternidad

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Café de viernes: Mujeres, trabajo, maternidad

Mujeres, trabajo y maternidad ¿son compatibles?

Por fin es viernes, y como siempre os he preparado el café. Hoy me he esmerado un poco más. Estamos solas/os, no esperamos a nadie y es que hoy necesitaba tomarme un respiro de la fotografía.

En unos días tengo prevista la publicación de mi reseña literaria continuando con el reto #UnoAlMes y viene cargadita de reivindicaciones, pero acontecimientos recientes en mi entorno me han agitado y necesitaba tomarme este café de viernes con vosotros y descargar un poco mi mente.

Si nos estuviéramos tomando un café… os contaría que antes de lanzarme a emprender en fotografía yo trabajaba para otros. Os contaría que siempre me ha gustado empezar desde abajo pero que algo inherente a mi persona me hacía llegar a puestos de responsabilidad. Que, quizás, por ser aún joven y trabajar en un mundo de corte masculino, lo único que percibía era que tenía que luchar para que mi sueldo fuera igual al de mis compañeros.

Si nos estuviéramos tomando un café… os confesaría que fue en mi último trabajo por cuenta ajena donde me di cuenta del timo de todo aquello que me habían inculcado de pequeña y que la maternidad fue mi salvación y mi vía de escape. Pero fue mi vía de escape de esa situación laboral concreta, porque a la hora de querer reincorporarme vi que los techos de cristal que había roto en mi juventud eran ahora muros infranqueables y que ninguna empresa arriesgaba, a pesar de conocer mi curriculum de logros y mi ética laboral.

Si nos estuviéramos tomando un café… os contaría que el pasado Marzo, a raíz del día de la mujer, se visualizaron ante mi muchas mujeres que, a pesar de su condición de madre, habían salido airosas y mantenido en sus puestos o ascendido. Todas llevaban alguna herida de guerra, muchas cargaban con la culpa, otras con la resignación de no llegar a todo, otras con divorcios u otros problemas familiares. Pero sin duda esa Madrid Womans Week o la charla en el Espacio Fundación Telefónica en su espacio #VidaMartes me dieron a entender que las mujeres tenemos un deseo de cambiar el mundo, y que lo hacemos en muchos aspectos de nuestra vida, pero nos atascamos en el mundo empresarial.

Si nos estuviéramos tomando un café… os pondría una cucharada extra de azúcar a todas esas mujeres que os habéis visto sobrepasadas por otros en puestos de responsabilidad porque vuestros jefes no entendieron que vuestra reducción de jornada no significaba una reducción de la productividad, o a aquellas que la decisión de ser madres supuso la fulminación de su mundo laboral, a las que veis cada día que llegado un punto no importa lo que hagáis porque sigue pesando más vuestra condición de mujer que la de trabajadora. A todas vosotras, y a mi misma, insuflaría de forma constante más confianza en nuestras capacidades, más espíritu de lucha y una descarga fulminante de la culpa que parece que nace justo después de tener a nuestros peques.

Si nos estuviéramos tomando café… os recomendaría que visitaseis la página #mamiconcilia y que os descargárais un libro maravilloso escrito por Usue Madivaveitia donde recopila experiencias de Mujeres Madres Directivas para que os insuflara un poco de confianza y deseo por salir ahí fuera a luchar por algo que nos merecemos.

Creo que se nos ha vuelto a ir el tiempo, pero es que este tema da para muchos cafés. Os dejo pendientes de la segunda parte cuando publique mi reseña literaria, hasta entonces.. ¿alguna se anima a contarme cómo afecto la maternidad a su mundo laboral?

6 comments

  1. Pingback:Nosotras que lo quisimos todo, Sonsoles Ónega

  2. En el terreno laboral las mujeres solemos tenerlo más difícil, pero te doy la razón: hay una parte, de confianza en nosotras mismas, de no valorarnos en lo que valemos, que está en nuestras manos y que debemos mejorar por nuestro bien y el de las futuras generaciones.
    Es necesario que las mujeres mejoremos algunas habilidades que no solemos tener como la negociación, por ejemplo y que en muchas ocasiones está detrás de los salarios más bajos.
    Muy buen café.
    !Gracias Eva!

  3. Hola Eva!! Que bien viene un café con extra de azúcar y mas para hablar de este tema.
    Cuando tienes a los nenes y te quedas en casa bien por necesidad, por decisión o porque no hay mas remedio, rápido se olvida todo el mundo de que en algún momento de tu vida anterior también trabajabas fuera de casa, en puestos de responsabilidad y sacando adelante trabajos en una profesión bastante hostil a las mujeres y no digamos a las madres. No digo que no sea un privilegio poder criar a tu niños pero también somos algo mas y capaces de todo.
    Y los comentarios son lo más: “ah! Pero tu alguna vez has trabajado?? ”
    Es que cuando lo oigo sale lo peor de mi jejejeje.
    Gracias por estos proyectos porque son los que nos animan a volver a sacar algún dia la cabeza al mundo laboral.

    • Es verdad Inma, la situación económica o simplemente la familiar nos obliga a tomar decisiones que si bien pueden aportarte muchas alegrías sigue siendo una carrera a la que no dedicaste años de preparación ni pagaste máster de perfeccionamiento.
      Claro, nos vendieron eso de formaos para ser excelentes pero cuando lo conseguimos no nos dieron la oportunidad de compatibilizarlo con nuestro otro trabajo: la maternidad.
      Creo que todas tenemos claro nuestra valía profesional y, si realmente nos interesa, no podemos dejarla de lado y tendremos que seguir luchando para que se normalice la valía del trabajo de la madre con el de cualquier hombre o mujer.
      Mucho ánimo, verás como pronto vuelves a recuperar tu título de madre trabajadora por cuenta ajena (que ahora tu carga laboral no está muy bien remunerada ;-) )
      Gracias por contarnos tu experiencia

  4. ¡Feliz viernes! Me uno a tu cafe para contarte que, como otras muchas mujeres que conozco, cuando anuncié mi embarazo una de mis cuatro jefes mujeres ya me vio en la cola del paro. El comentario me lo tomé a risa pero la realidad fue que, estando de casi 6 meses, me despidieron porque “se reducía el número” de niños en la escuela infantil, sin embargo sólo salía despedida la embarazada. También te digo que, gracias a ello, he podido criar con tiempo y mimo a los niños, primero a Álvaro y 23 meses después a Diego; que a día de hoy soy feliz, aunque reconozco que me duele cuando alguien me pregunta “si volveré a trabajar” (¿qué hago ahora?¿estoy de vacaciones?). Creo que, gracias a que yo me dedico a la parte familiar, mi marido puede dedicarse plenamente a su trabajo, echando las horas que sean y no faltando nunca, aunque los peques tengan revisiones médicas o estén malitos… Pero bueno, es un trabajo que no se ve porque nadie te paga. El lunes hablaré de ello en el blog, por cierto. Te mando un beso y te añado una onza de chocolate para endulzar aún más ese cafe.

    • Ely, gracias por pasarte a comentar.
      Es cierto que el despido o la degradación por el hecho de ser madre en las empresas existe (enmascarado en muchas ocasiones, pero fácil de ver cuando se rasca).
      El problema viene en los pre-juicios. Muchas veces no nos dan opción entre dedicarnos por completo a nuestros hijos o seguir exprimiéndonos en la empresa a la que tantas horas o años hemos dedicado, simplemente se asume que como madres querremos la jornada reducida (y eso afectará a tu productividad) o que directamente no volveremos a trabajar igual por nuestras preocupaciones maternales.
      Quizás en tu caso has podido seguir desarrollando tu labor, de manera silenciosa, con tus hijos y las posibilidades para emprender te las has trabajado quitándote ese tiempo de sueño, pero existen otros muchos casos en los que la actividad profesional no casa mucho con la aplicación en casa.
      ¿qué hace una mujer que se ha dedicado a la publicidad 10 o 15 años de su vida y ve cómo sus aspiraciones de ascenso se esfuman o directamente la echan? Qué pasa si en esa pareja es el padre el que decide criar a los niños, ¿te da tiempo la empresa a explicarles tu plan de vida o directamente asumimos que ese caso no se da? y si simplemente crees posible, por tus redes de apoyo, que es posible seguir desempeñando tus funciones como hasta ahora dentro de la empresa ¿te darán esa oportunidad?
      Muchas preguntas para un mundo laboral en el que la conciliación es de risa y los roles de sexo parecen mantenerse de tiempos prehistóricos.

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